Contenido en revisión médica. Lo redactamos a partir de las fuentes oficiales citadas al final; una ginecóloga o un ginecólogo con cédula profesional lo revisará y firmará. Fuentes consultadas el 15 de septiembre de 2026.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es un trastorno hormonal frecuente que afecta al 10–13 % de las mujeres en edad reproductiva[1]. Se diagnostica cuando hay al menos dos de tres rasgos: ciclos menstruales irregulares, exceso de andrógenos (por síntomas o análisis) y ovarios poliquísticos en ultrasonido, tras descartar otras causas[2][3].
Qué es el síndrome de ovario poliquístico
El SOP es una enfermedad en la que existe un desequilibrio de las hormonas sexuales femeninas que produce cambios en el ciclo menstrual, en la ovulación y en el metabolismo[4]. En el ultrasonido, la llamada morfología de ovario poliquístico se evalúa contando los folículos de cada ovario[2].
La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que afecta a entre el 10 % y el 13 % de las mujeres en edad reproductiva y que hasta el 70 % de las afectadas en el mundo no tienen diagnóstico[1]. En México, la Secretaría de Salud, con datos del Instituto Nacional de Perinatología, informó que afecta a entre el 21 % y el 22 % de las mujeres[4]. Las cifras varían según la población estudiada y los criterios usados.
Es una condición crónica que no desaparece con un tratamiento definitivo, pero sus síntomas y riesgos pueden controlarse con seguimiento médico y hábitos saludables[1][4].
Síntomas más frecuentes
La OMS y el IMSS describen como los más comunes[1][5]:
- Menstruaciones irregulares, muy espaciadas o ausentes.
- Dificultad para lograr un embarazo.
- Vello excesivo en cara, pecho, abdomen o espalda (hirsutismo).
- Acné o piel grasa.
- Caída o adelgazamiento del cabello.
- Aumento de peso y problemas para dormir.
Cómo se diagnostica
La guía internacional basada en evidencia de 2023, coordinada por Monash University con la participación de ESHRE y otras sociedades médicas, recomienda diagnosticar el SOP en adultas cuando hay al menos dos de estos tres rasgos: disfunción ovulatoria (ciclos irregulares), hiperandrogenismo clínico o bioquímico, y morfología de ovario poliquístico en ultrasonido[2].
Para definir un ciclo irregular, la guía considera normal la irregularidad durante el primer año después de la primera menstruación. De 1 a menos de 3 años después, se considera irregular un ciclo menor de 21 o mayor de 45 días; a partir de los 3 años y hasta la perimenopausia, un ciclo menor de 21 o mayor de 35 días, o menos de 8 ciclos al año[2].
En adultas, la morfología de ovario poliquístico se define como 20 o más folículos en al menos un ovario; la hormona antimülleriana en sangre puede usarse en lugar del ultrasonido, pero no como prueba única[2]. Si ya hay ciclos irregulares y signos de exceso de andrógenos, el ultrasonido no es necesario[2]. En adolescentes se requieren ambos rasgos y no se recomienda el ultrasonido[2].
Antes de confirmar el diagnóstico se deben descartar otras enfermedades con signos parecidos, como alteraciones de la tiroides, exceso de prolactina, hiperplasia suprarrenal de aparición tardía, síndrome de Cushing o tumores de ovario o suprarrenales[3].
Opciones de tratamiento a nivel general
El manejo se adapta a los síntomas y a las metas de cada persona, por ejemplo regular la menstruación, tratar el vello o el acné, cuidar la salud metabólica o buscar un embarazo. Puede participar un equipo de medicina general, endocrinología, ginecología y cardiología[5].
La guía internacional 2023 describe estas líneas generales[2]:
- Cambios en el estilo de vida para todas: actividad física y alimentación saludable. En adultas de 18 a 64 años se sugieren al menos 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada o 75 a 150 minutos de actividad intensa.
- No hay evidencia de que un tipo de dieta sea superior a otro; cualquier alimentación acorde con las recomendaciones de alimentación saludable aporta beneficios.
- Anticonceptivos hormonales combinados para ciclos irregulares y vello excesivo.
- Medicamentos que mejoran la respuesta a la insulina, que pueden considerarse en adultas con índice de masa corporal de 25 o más.
- Medicamentos para inducir la ovulación cuando se busca un embarazo, bajo supervisión médica.
Impacto en la fertilidad, la salud a largo plazo y la vida diaria
El SOP es la causa más frecuente de falta de ovulación en el mundo y una de las principales causas de infertilidad[1]. Aun así, la guía internacional señala que en muchos casos el embarazo puede lograrse de forma natural o con apoyo médico[2]. Los embarazos con SOP tienen mayor riesgo de diabetes gestacional, preeclampsia, restricción del crecimiento fetal y parto prematuro, por lo que conviene un control prenatal cercano[2].
A largo plazo aumenta el riesgo de resistencia a la insulina, diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular[1]. Por eso la guía recomienda evaluar la glucosa y el perfil de lípidos al momento del diagnóstico, y medir la presión arterial cada año y al planear un embarazo[2]. Antes de la menopausia también existe un riesgo claramente mayor de hiperplasia y cáncer de endometrio[2].
El SOP también afecta la salud emocional. La guía pide estar atentos a la alta frecuencia de depresión y ansiedad y hacer tamizaje en todas las pacientes[2]. Además, reconoce que muchas mujeres con SOP enfrentan estigma por su peso en los servicios de salud[2].
Criterios de diagnóstico del SOP según la guía internacional 2023 (se requieren al menos 2 de 3 en adultas)
| Criterio | Cómo se evalúa en adultas | En adolescentes |
|---|---|---|
| Disfunción ovulatoria | Ciclos menores de 21 o mayores de 35 días, o menos de 8 ciclos al año (a partir de 3 años después de la primera menstruación). | Obligatorio. De 1 a menos de 3 años después de la primera menstruación: ciclos menores de 21 o mayores de 45 días. |
| Hiperandrogenismo clínico o bioquímico | Signos como vello excesivo, acné o caída del cabello, o andrógenos elevados en análisis de sangre. | Obligatorio. |
| Morfología de ovario poliquístico | 20 o más folículos en al menos un ovario por ultrasonido, o hormona antimülleriana elevada (no como prueba única). No es necesaria si hay los dos criterios anteriores. | No se recomienda el ultrasonido ni la hormona antimülleriana. |
| Exclusión de otras causas | Descartar enfermedades de tiroides, exceso de prolactina, hiperplasia suprarrenal, síndrome de Cushing y tumores productores de andrógenos. | También aplica. |
Cuándo consultar
- Menstruaciones irregulares, muy espaciadas o ausentes, sobre todo si pasan más de tres años desde la primera menstruación.
- Vello excesivo en cara, pecho o abdomen, acné persistente o caída del cabello.
- Dificultad para lograr un embarazo.
- Resultados de glucosa alterados o aumento de peso difícil de explicar.
- Tristeza, ansiedad o afectación del ánimo relacionadas con los síntomas.
- Urgencias (911): dolor abdominal repentino e intenso, abdomen rígido, dificultad para respirar, o dolor abdominal durante un embarazo o posible embarazo[6].
En una urgencia llama al 911.
Preguntas frecuentes
¿Tener ovarios poliquísticos en un ultrasonido significa tener SOP?
No necesariamente. La imagen de ovario poliquístico es sólo uno de tres criterios; en adultas se necesitan al menos dos y, además, descartar otras enfermedades[2][3].
¿Con SOP es posible embarazarse?
Es posible. Según la guía internacional 2023, en muchos casos el embarazo puede lograrse de forma natural o con apoyo médico[2]. Por los riesgos del embarazo con SOP, se recomienda planearlo y llevar control prenatal[2].
¿El SOP sólo afecta a mujeres con sobrepeso?
No. La guía internacional señala que, sin importar la edad o el índice de masa corporal, las mujeres con SOP tienen mayor riesgo de alteraciones de la glucosa y diabetes tipo 2[2].
¿Hay una dieta especial para el SOP?
No hay evidencia de que un tipo de dieta sea mejor que otro. La guía recomienda una alimentación saludable junto con actividad física regular[2].
Fuentes
- [1] Organización Mundial de la Salud. Síndrome del ovario poliquístico (nota descriptiva) (2026). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- [2] Monash University (Monash Centre for Health Research and Implementation) con ESHRE, ASRM, Endocrine Society y European Society of Endocrinology; Human Reproduction. Recommendations from the 2023 International Evidence-based Guideline for the Assessment and Management of Polycystic Ovary Syndrome (2023). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- [3] Instituto Mexicano del Seguro Social. Guía de Práctica Clínica: Diagnóstico y Tratamiento del Síndrome de Ovarios Poliquísticos. Evidencias y Recomendaciones (s. f.). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- [4] Secretaría de Salud. 096. Síndrome de ovario poliquístico, común entre las mujeres mexicanas (2024). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- [5] Instituto Mexicano del Seguro Social. IMSS brinda tratamiento a mujeres con ovario poliquístico, puede detonar diabetes o hipertensión (2024). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
- [6] MedlinePlus, Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos. Dolor abdominal (2026). Consultado el 15 de septiembre de 2026.
Esta guía tiene propósitos informativos y de divulgación preventiva, y no sustituye la consulta ni el diagnóstico de un profesional de la salud. ginecologos.org.mx es un directorio: no presta servicios médicos ni recomienda a ningún profesional.